Omar Pacheco González

Realizar este testimonio acerca de mi experiencia como voluntario en Piña Palmera, en verdad que no ha sido nada fácil, pues a un año de mi llegada, el aprendizaje y la reflexión es tema de todos los días. Por un lado veo y disfruto el trabajo en la comunidad y lo diferente que trabajamos la rehabilitación de las personas con discapacidad, en primer lugar, por qué no solo trabajamos con la persona con discapacidad, trabajamos con la comunidad, aspecto el cual nos hace diferentes a como se aborda el tema de la rehabilitación de las personas con discapacidad en México, ya que en Piña Palmera trabajamos el empoderamiento de la persona, factor muy importante cuando hablamos de procesos de vida independiente, que es uno de los principales objetivos como organización, cabe aclarar que el empoderamiento no es solo a la persona con la discapacidad, normalmente también se trabaja con el responsable del participante, quien en la mayoría de los casos son las madres de familia, mujeres las cuales las condiciones e historias de vida suelen ser no muy favorables y es aquí donde veo la diferencia respecto a cómo se trabaja la rehabilitación en Piña respecto a otros lugares en el tema de la rehabilitación de personas con discapacidad, como todos ustedes ya saben trabajamos con una estrategia llamada R.B.C. que significa Rehabilitación Basada con la Comunidad, entonces visitamos escuelas, damos talleres a maestros, padres de familia, abordamos temas de cómo prevenir abusos, maltrato doméstico y mucho más , como podrán leer ustedes me encanta lo que hacemos hacia afuera que es la comunidad , lo que me conflictua un poco es lo poco que se trabaja la comunidad dentro de Piña también los modos y las formas que tiene la comunidad interna de Piña Palmera dentro de Piña Palmera y por comunidad interna entiéndase trabajadores, participantes y voluntarios a mi parecer se encuentra secmentado y dividido, es muy claro poder identificar al grupo de oficina, al grupo de cuidados especiales, el personal de tienda y la solitaria tía Alba, quien en mi opinión también necesita de un voluntario para asistirla en la lavandería, situación alguna vez la expuse recibiendo como respuesta que no es tanto el trabajo que ella realiza, pero en verdad es que hasta su cuerpo ya se nota muy cansado y no hay quien se acerque a ella para ofrecerle por lo menos un masaje, paradójicamente en Piña Palmera existen varios fisioterapeutas, cosas cómo estás son las que no me gustan, puede ser por qué yo solo llevo un año y todos ellos llevan toda una vida, pero aún no me acostumbro que sean pocas las personas que te den los buenos días para mí resulta incómodo la falta de atención hacia la otra persona y es donde no entiendo por qué el gran trabajo que realizamos hacia afuera en la comunidad no se replica en nuestra casa en nuestra Piña.

Otro tema el cual no me gusta nada , es el empoderamiento de las compañeras y no por qué estén empoderadas más bien creo que están mal encausadas pues llegan a ser absolutistas en cuanto a opinión y pocas veces saben escuchar y entender la opinión de alguien más y hablo en plural por qué no es asunto de una persona. Como lo comente en un principio no a sido fácil el escribir estas líneas por los sentimientos tan contrarios que aquí expongo, pero este ha sido mi sentir a un año de haber llegado a Piña Palmera, el cual si pusiera en una balanza sin duda favorecería a lo agradecido y contento que me siento en Piña Palmera, pues las cosas que no son de mi agrado pasan a ser situación de reflexión de todos los días. Se despide y da las gracias por leerme Omar Pacheco González voluntario # 4,513